Los orígenes de nuestro sitio

PaidosDep, 2009

Acaso pocas cosas sean más estimulantes que iniciar un proyecto compartido. Y éste –el de entrar en contacto directo con nuestros lectores, y el de crear una esfera de visibilidad para nuestros autores– tiene todos los componentes de un trabajo en común. 

Estrictamente, no podría decirse que se trata de un proyecto nuevo. En su momento, allá por los años 50, de la mano de Jaime Bernstein y Enrique Butelman se publicaron en Paidós los primeros tests en la Argentina. Y si hoy tantos estudiantes continúan formándose con la versión del Test de Bender o de Phillipson prologada por Jaime, puede inferirse que aquella empresa iniciada por jóvenes de veintitantos años nació preñada de visión, de proyecto, de futuro.

Y aquí estamos.

Pocas áreas del campo psicológico demandan con tanta nitidez aunar esfuerzos. Recoger, por ejemplo, la muestra de una población –por más pequeño que sea el recorte– implica un conjunto de tareas que suelen revelarse, en algún momento, titánicas. Afortunadamente contamos con la pasión de nuestros investigadores, y las tareas se llevan a cabo y el campo de conocimientos se expande, se ramifica. También en el campo de la edición los productos del área de psicometría exigen aunar esfuerzos.

Tal vez por eso no es fácil avanzar con el ritmo que la propia pasión indicaría. En una caja que contiene un equipo completo de un test de inteligencia, por ejemplo, se dan cita la labor de un laminador, un gráfico, un matricero, un encuadernador, un diseñador, en ocasiones un traductor, un corrector, un editor, un psicólogo. Desde el punto de la edición y la logística, las obras de esta área resultan más complejas, más arduas de producir y gestionar. Desde todos los puntos de vista, demandan más recursos.

La querida Dra. María Martina Casullo, que tanto frecuentó nuestra casa, decía entre pasillos que a nadie se le ocurría hacer ciencia allí donde hace calor. Reflejaba, con esa ironía, una presunción según la cual la producción de teoría y ciencia corresponde a los países más desarrollados.

Ella, que tuvo el gesto, incansable, de tender un brazo hacia las dos vertientes que nos nutren –España y América– es una de las figuras que queremos evocar hoy. Pues con ese mismo espíritu nace este sitio. Que esta página web pueda oficiar de enlace y difusión de proyectos que se realizan a lo largo del continente, que ayude a tender un puente entre colegas, a encender el debate profesional, es sin duda, la más alta aspiración con que contamos. Entendemos nuestra labor estrechamente unida al ámbito académico, pues los esfuerzos en el campo de la investigación y de la edición han de converger para alcanzar a sus destinatarios.

Si bien la etapa que se inicia está marcada por las formidables posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías –y especialmente en el área de la evaluación, estos recursos revisten un papel fundamental– es importante destacar que la apertura de este sitio es el corolario de un extenso trabajo ya realizado. Con un ritmo pausado, pero infatigable, el sector no dejó en ningún momento de crecer desde sus años fundacionales. Ahora bien, la decisión editorial actual de circunscribir el área, de focalizar su producción, sin duda marca un hito que redundará en su potencia.

Así las cosas, el recorrido que nos queda por delante es inmenso y por demás estimulante. A la manera de la estatua de Jano, que miraba con una cara hacia atrás y otra hacia delante, entendemos este presente como el fruto de aquella semilla que alguna vez sembrara Jaime Bernstein y su equipo. Estas palabras también corren, entonces, en el sentido del homenaje.

Con la mirada tendida hacia adelante, hacia el futuro, solo nos queda comenzar a andar este trayecto juntos.